Los Tiempos, 03 mayo.- El Departamento de Estado norteamericano alertó ayer a todos sus ciudadanos en el mundo para actuar con prudencia y cuidado tras la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden.
Las reacciones de la muerte de Bin Laden pueden provocar en el mundo actos impredecibles de sus seguidores, indicó la Casa Blanca.
Elaborada durante muchos años, estudiada al milímetro durante los últimos meses, una operación de la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina de EEUU (“Seals”, por sus siglas en inglés) acabó el domingo en la noche con la vida del líder de Al Qaeda. De esta manera, Estados Unidos puso fin a su peor pesadilla después de diez años de los ataques a las torres gemelas.
El presidente norteamericano Barack Obama insistió en que Bin Laden no era un líder musulmán y que Estados Unidos no está en guerra contra esa confesión religiosa.
Por lo pronto, el Gobierno norteamericano y sus aliados pusieron en estado de alerta a todas sus embajadas ante el riesgo de que sean blancos de posibles represalias.
Para confirmar las sospechas estadounidenses, los “yihadistas” (seguidores de la guerra santa) han lanzado las primeras amenazas.
"Osama puede ser asesinado, pero su mensaje de la ‘Yihad’ (guerra santa), no morirá jamás. Hermanos y hermanas, esperar y ver, su muerte será una bendición disfrazada", es un mensaje que se repite en varios foros de internet.
El asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Brennan, detalló ayer en rueda de prensa desde Washington que la operación, seguida en "tiempo real" desde EEUU, se llevó a cabo sin informar a Pakistán, país aliado en la guerra contra el terrorismo.
Brennan manifestó que es "inconcebible" que Bin Laden haya estado escondido tanto tiempo en Pakistán sin ayuda de dentro del país.
Islamabad supo de la operación solo después de abandonar el espacio aéreo las fuerzas estadounidenses.
El consejero de la Casa Blanca calificó la decisión tomada por Obama como "una de las más valientes que jamás haya adoptado ningún presidente".
Brennan aclaró que el líder de Al Qaeda fue enterrado en el mar de acuerdo con la práctica musulmana.
El ritual islámico requiere que el cuerpo se entierre en las 24 horas posteriores a su fallecimiento.
Según fuentes oficiales, la decisión se tomó porque resultaba complicado encontrar un país dispuesto a sepultar al terrorista más buscado del mundo.
Planificación
El pistoletazo de salida se recibió el viernes por la mañana, cuando el presidente Obama firmó antes de emprender un viaje a Alabama la autorización para que un pequeño grupo de la “Seals” intentara capturar a Bin Laden, vivo o muerto, según han explicado diversos altos cargos de la Administración.
Seis meses antes, la CIA había conseguido localizar al emisario de confianza de Bin Laden, de quien hasta entonces se desconocía hasta el nombre y del que se sospechaba que se ocultaba junto a su jefe.
El emisario residía en un complejo valorado en un millón de dólares en Abbottabad, en las cercanías de Islamabad y claramente construido para albergar a un objetivo mucho más valioso que un simple correo: tenía dos puertas de seguridad, espesos muros de seis metros de altura rematados con alambre de espino y el edificio no contaba con conexión telefónica ni internet.
Sus habitantes no guardaban ninguna relación con sus vecinos y quemaban su basura, en lugar de tirarla.
Poco a poco, los agentes de la CIA se convencieron de que quien se encontraba en el interior de la mansión era el propio "número uno" de Al Qaeda.
Obama encabezó no menos de cinco reuniones con su consejo de seguridad nacional para analizar los datos recabados por los servicios de inteligencia.
Las posiciones eran dispares: no era seguro al 100 por ciento que se tratara del propio Bin Laden, aunque según John Brennan, se trataba de la pista más sólida "desde Tora Bora", cuando hace diez años EEUU tuvo contra las cuerdas al líder terrorista en Afganistán.
Algunos de los asesores abogaban por usar aviones espía, para no poner en peligro vidas estadounidenses. Otros preferían enviar a los SEAL, una opción más arriesgada pero con más garantías de éxito.
Finalmente, Obama optó por esta última.
La constatación
Testigo
El líder de Al-Qaida fue identificado por su nombre por una mujer
ADN
Las pruebas de ADN ratifican que era el cuerpo de Osama Bin Laden
Revisan discos informáticos
El comando de la Marina de Estados Unidos que acabó con Osama bin Laden logró hacerse durante la redada con gran cantidad de equipo informático y discos duros pertenecientes al jefe de Al Qaeda, reveló el portal Politico.
Según este medio de comunicación, que cita fuentes oficiales estadounidenses, "la información es considerada la veta madre de la inteligencia".
Los servicios de inteligencia de Estados Unidos están revisando estos discos duros y externos en un enclave secreto en Afganistán, desde donde se lanzó la operación que culminó con la muerte de Bin Laden, tras diez años de búsqueda y considerado el terrorista más peligroso del mundo.
Estas fuentes oficiales afirmaron que "cientos de personas están revisando ahora la información incautada".
"Va a ser muy importante, aunque sólo el 10 por ciento sea legal (...) Lo limpiaron todo. ¿Te puedes imaginar lo que hay en el disco duro de Osama bin Laden?", añadieron.
El operativo fue realizado por un pequeño grupo de soldados de la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina (Seals).
EL OPERATIVO
El terrorista más buscado del mundo se escondía en un complejo residencial de "alta seguridad" a unos 56 kilómetros de la capital, Islamabad.
En el operativo militar fallecieron además otros tres hombres "adultos", incluido al parecer uno de los hijos de Bin Laden y dos de sus correos personales, así como una mujer "usada como escudo por un combatiente" y cuya identidad no fue revelada, según han informado funcionarios estadounidenses.
El operativo, realizado en unos 45 minutos y por cuatro helicópteros, fue llevado a cabo en el más alto secreto, sin que fueran alertadas de antemano las autoridades paquistaníes.
Al parecer, Bin Laden murió por un tiro en la cabeza del comando especial estadounidense que llevó a cabo la operación después de que una de sus esposas le llamara por su nombre en un descuido. Las fuerzas especiales le dieron la opción de rendirse antes de matarle.
Inmediatamente, los “marines” cargaron el cuerpo de Bin Laden y lo llevaron en helicóptero hasta un portaaviones estadounidense que aguardaba en alta mar.

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